Fatiga visual digital: el costo oculto de la era de las pantallas
- aro-basica
- hace 21 horas
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En un mundo dominado por la tecnología, donde el trabajo, la educación y la vida social dependen cada vez más de dispositivos digitales, un problema de salud pública ha pasado de ser una preocupación marginal a convertirse en una epidemia silenciosa: la fatiga visual digital.

Según estudios recientes, hasta un 50% de los usuarios de computadoras podrían desarrollar esta afección, que se manifiesta con síntomas como sequedad ocular, lagrimeo, picazón, ardor y visión borrosa o doble. Lejos de ser solo una molestia pasajera, estos problemas pueden volverse crónicos, afectando la calidad de vida y la productividad de millones de personas.
La exposición prolongada a las pantallas, sumada a factores como la mala iluminación y la falta de pausas visuales, incrementa el riesgo de padecer fatiga visual digital. Especialistas recomiendan adoptar hábitos saludables, como la regla 20-20-20 (mirar a 20 pies de distancia cada 20 minutos durante al menos 20 segundos), el uso de filtros de luz azul y mantener una distancia adecuada con las pantallas para reducir el impacto en la salud ocular.
La creciente prevalencia de esta condición plantea un desafío para empresas, instituciones educativas y organismos de salud, que deben abordar estrategias de prevención y concienciación sobre los efectos del uso excesivo de tecnología en la salud visual.
A medida que la era digital avanza, también lo hace la necesidad de encontrar un equilibrio entre la conectividad y el bienestar visual, evitando que la fatiga visual digital se convierta en una crisis de salud global.
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